Recados en los baños publicos

25 de agosto de 2004

En cualquier sanitario público es común ver recados escritos en las paredes; si se tiene la curiosidad y el tiempo para leerlos uno puede encontrar pensamientos sobre la naturaleza humana, teléfonos de chicas fáciles, noticias importantes, obscenidades, etc.

Yo tenía unos 10 años de edad cuando vi mi primer recado escrito en la pared de un baño público. Durante una visita que hice a la Escuela Superior de Música tuve que hacer escala en el sanitario y ahí tuve mi primer contacto con esta extraña forma que tiene el hombre para plasmar sus ideas.

Así como el hombre prehistórico tuvo la necesidad de pintar las paredes de su cueva para dejar constancia de su existencia, algunos hombres contemporáneos deciden utilizar las paredes de los baños públicos en un intento por trascender a su fugaz presencia en el mundo.

Quizás en un futuro los recaditos en los baños sean revalorados y llegue el momento en que especialistas se encarguen de estudiarlos, recopilarlos y preservarlos para las generaciones futuras.

Y si, en las paredes de los baños públicos uno puede encontrar pensamientos sobre la naturaleza humana, teléfonos de chicas fáciles, noticias importantes, obscenidades, etc.


Baño de la Biblioteca Central de la UNAM

Así encontramos por ejemplo mensajes como:

"Lupe coj* rico..."

el clásico:

"Put* Yo"

o su variante más conocida:

"Put* el que lo lea"

(los asteriscos en las palabras no son autocensura... se colocan con el objetivo de que esta página evada los mecanismos utilizados por buscadores y programas para censurar contenido "impropio")

otro clásico:

"En este mundo canalla
de c*gar nadie se salva
c*ga el buey, cag* la vaca
y hasta la chava más guapa
deja su vola de cac*"

o:

"Si pujas y pujas
y no puedes ca*ar
no te hagas pende*o
y vete a estudiar"

Las paredes de los baños son escenario para debates, por ejemplo en uno leí:

"Quisiera ser taza de baño
para que todos llegaran,
hasta corriendo,
a bajarse los pantalones y los calzones
para echarme sus n*lgas"

A la semana alguien más ingenioso le reviró al anónimo poeta autor de esas líneas, escribiendo:

"Ya casi lo eres... La única diferencia es que tu tienes la mierd* en la cabeza":

También hay debates de corte político, uno puede escribir en la pared de un baño:

"Chingu* su madre Vicente Fox"

y al otro día seguramente aparecerá la respuesta:

"Tu Ching* a tu madre, p*nche pedorrista populista... hijo de Lopez Hablador"

Algún intelectualoide intentará elevar el nivel del debate escribiendo:

"No debemos rebajar el debate político a las descalificaciones e insultos personales"

Mensaje que tendrá como respuesta recordatorios familiares para el intelectualoide por parte de los dos autores anónimos que iniciaron la discusión.

Armando Jiménez revela en uno de sus libros que él conoció al famoso Gallito Inglés en las paredes del baño de una pulquería. Lo copió en su libreta de notas y posteriormente lo adoptó como su logo, popularizándolo e inmortalizándolo.

También son frecuentes los recados de corte amoroso.

En la intimidad del baño y arropados por el anonimato algunos se atreven a escribir:

"Lupe, te amo"

o

"Rosalba, se que para mí eres inalcanzable
pero me niego a resignarme a vivir sin tí"

Las cosas se ponen turbias cuando se lee en un baño para caballeros:

"Roberto, estas hecho un cuero... te amo"

¡Orale! ¿acaso una valiente damisela se habrá colado al baño de los hombres como muestra clara de amor?

Las cosas se aclaran un poco cuando se leen mensajes como:

"Busco chavo joven, pasivo, no obvio, dotado. Yo soy alto, moreno, atlético, interactivo . Deja datos."

¡Zaz! Cualquier caballero heterosexual no puede evitar sudar frío cuando descubre estos mensajes y se da cuenta que tiene los pantalones abajo hasta los tobillos.

Efectivamente, los mensajes en las paredes de los baños también sirven para ligar... (¡cuidado!, tengan en cuenta que solo personas del mismo sexo podrán leer sus mensajes)

A veces pareciera que se está frente a un directorio de empresas busca parejas. Yo he visto (lo juro por lo más sagrado) anuncios hasta con foto.... ¡Increible! Abundan los números telefónicos, las citas ("nos vemos aquí el próximo viernes a las 4:00 pm") y las direcciones de e-mail.

Los recados escritos en las paredes de los baños son una plaga; los he visto en escuelas, bibliotecas, oficinas publicas, en el recinto de la cámara de diputados ("la más alta tribuna del país"), centros comerciales, cines, discos, bares...

Solo basta que alguien se atreva a escribir el primer mensaje para que se liberen las capacidades expresivas de la gente. Eso si, muchos conserjes son implacables con los recados escritos en las paredes de los baños y acaban con ellos condenándolos a una efímera existencia.

Para nuestra fortuna, el anónimo autor del mensaje aprovechará cualquier oportunidad para nuevamente plasmar constancia de su existencia en el siguiente sanitario público que visite.

Ante esta perseverancia de los autores anónimos, en agosto de 2004 la Biblioteca Central de la UNAM decidió poner paneles de papel bond en las paredes de los baños para que la gente siga escribiendo sus mensajes sin rayar y estropear los acabados y la pintura.

Quizás después usen esos papeles llenos de mensajes para hacer una exposición o por lo menos para que el CONACULTA publique una antología...


Una muestra de los recados escritos en la pared de un sanitario publico.

Y parece que los recaditos en los baños públicos son un fenómeno que se presenta a lo largo del mundo:

En la película Dumb and Dumber (Una pareja de idiotas) Jim Carey entra al baño de una gasolinera. Mientras atiende sus asuntos se da tiempo de husmear los recaditos escritos en las paredes.

Uno de estos recados dice:
"si quieres conocer el amor de otro hombre, nos vemos aquí a las 8 de la noche..."

Jim Carey como acto reflejo voltea a ver su reloj y para su mala fortuna son exactamente las 8 de la noche.

Repentinamente entra violentamente al baño un leñador bragado dispuesto a someter a Jim Carey. Jim Carey resignado a conocer el amor de un hombre solo se limita a repetir: "piensa en un lugar bello, piensa en un lugar bello"

Igualmente en la película francesa L'haine (El odio) se hace una pequeña broma sobre los recados escritos en las paredes de los baños.

En las películas The sweetest thing (La cosa más dulce) y Scary Movie 2 (Una película de miedo 2) también se hace referencia a los recaditos en los baños y los peep holes... Pero como decía el comercial de televisión: los peep holes y los pleasure holes de los sanitarios públicos son otra historia.


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