Nuevos esquemas de seguridad Estados Unidos

17 de octubre de 2000

Estados Unidos percibe como las principales amenazas a su seguridad a:

  1. la inestabilidad regional por el resurgimiento de nacionalismo
  2. Proliferación de armas de destrucción masiva
  3. degradación ambiental
  4. crecimiento acelerado de la población en le tercer mundo
  5. inestabilidad en los países con economías en transición
  6. flujos de refugiados
  7. narcotráfico
  8. movimientos extremistas

Ante estas amenazas los EE.UU. consideran que la mejor garantía para el orden internacional se puede promover mediante tres líneas de acción:

  1. mantener una fuerte capacidad de defensa y promover mecanismos de seguridad colectiva para disuadir posibles agresiones
  2. Abrir los mercados internos para promover el crecimiento mundial
  3. Promover la democracia en el ámbito mundial.

En este apartado revisaremos la primera de estas tres líneas de acción para identificar más detalladamente este nuevo esquema de seguridad. Esta estrategia gira en torno a tres objetivos principales:

  1. Mantener una capacidad de defensa fuerte
  2. Establecer criterios para el uso del potencial bélico norteamericano
  3. Combatir la proliferación y uso de armas de destrucción masiva

EE.UU. pretende mantener una capacidad de defensa fuerte, acorde con los tiempos actuales, mediante la creación de fuerzas militares capaces de concluir satisfactoriamente las siguientes misiones:

La otra estrategia es la de establecer criterios para el uso del potencial bélico norteamericano. Se pretende que el uso de la fuerza militar norteamericana se guiará por tres variables principales:

  1. de acuerdo a la importancia de los intereses involucrados
  2. posibilidad de recibir apoyo de naciones aliadas
  3. Viabilidad de la intervención.

Como puede verse, EE.UU. dosificará sus participaciones en el mundo sin tratar de ser ya el policía del mundo. Así por ejemplo vemos su casi indiferencia frente al conflicto en Rwanda o la guerra en la ex Yugoslavia. En tales casos, al no estar riesgo intereses norteamericanos, EE.UU. decidió temporalmente que los países más afectados (los europeos) intervinieran en el asunto. Las consecuencias de esta indiferencia fue el recrudecimiento de los combates en Yugoslavia, que sólo cesaron con la intervención norteamericana, mientras que en Rwanda la operación Turquesa de Francia fue medianamente exitosa.

La tercera estrategia se refiere al ámbito militar en que EE.UU. aún es vulnerable. Combatir la proliferación y el uso de armas de destrucción masiva es una acción encaminada a solventar la estabilidad internacional, evitando el surgimiento de potencias regionales que pudiesen entablar un intercambio estratégico.

Recordemos también que EE.UU. no es invulnerable a estas armas, nadie lo es. Pero tiene mucho más que perder que cualquier otro rival en caso del uso de armas de destrucción masiva. Ante la prácticamente sencilla expansión de las armas de destrucción masiva, EE.UU. propone los siguientes lineamientos:

  1. firma de acuerdos entre las naciones prohibiendo la proliferación de estas armas
  2. establecer mecanismos para contrarrestar un ataque nuclear
  3. mantener fuerzas nucleares estratégicas para inhibir cualquier ataque

Como se ve, hay cosas que no cambian. Aún se contempla la posibilidad de una guerra nuclear.


BIBLIOGRAFIA SUGERIDA
William Clinton, National Security Strategy, EE.UU., Brasseys, 1995. Existe una versión más reciente, correspondiente al nuevo mandato presidencial de Clinton luego de su reelección; esta versión se puede consultar en la página en internet del Departamento de Estado de EE.UU.: www.state.gov


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