Un paseo en el ejido San Nicolás Totolapan

8 de julio de 2002

El Parque Ejidal San Nicolas Totolapan

El Parque Ecológico San Nicolás Totolapan se encuentra en el kilómetro 12 de la carretera Picacho Ajusco. Es un proyecto comunitario muy interesante.

Se puede ir a pasear en bicicleta de monataña: hay recorridos para ciclistas domingueros o para pros. También se puede ir a comer trucha recién sacada del estanque, caminar en el monte, ver aves silvestres, acampar, rentar cabañas o conocer un criadero de venados. El Parque también tiene unas excelentes canchas de futbol (en el kilómetro 10 de la carretera Picacho-Ajusco)

Mapa de ubicacion

Símbología:

El globo azul señala la ubicación de del Parque Ecológico San Nicolas Totolapan

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Hoy me levanté a las 7:15, me arreglé y fui a ver al Rodrigo a la entrada de mi Colonia para ir al monte, al ejido de San Nicolás, en nuestra bicis.

Llevó nuevamente al Pele, su perro (bueno, no es propiamente su perro. Unos amigos de sus papás se mudaron y les encargaron al Pelé temporalmente en lo que acomodaban sus cosas en su nueva casa. 9 meses después el Pele sigue viviendo con Rodrigo).

Entramos antes de las 8 de la mañana, antes de que abrieran, y no nos cobraron ni la entrada ni el estacionamiento. Nos ahorramos 40 pesos.

Desde el comienzo nos acompañó una perrita blanca. Todo el camino fue junto a nosotros aguantándonos el paso, a diferencia del Pele que se rezagaba bien gacho.

Subimos a Tío Gil y de ahí nos fuimos por una desviación monte arriba.

Me volví a caer en la curva del mal. Esta vez no se me rompió la cadena. Ahora forcé el cambio y se botó la cadena. Perdí impulso, no tenía soporte en las piernas, me fui de lado, no pude sacar los pies a tiempo y zaz, suelo.

Mi nuca pegó contra el piso... no se si desistí a mitad del vuelo y aflojé el cuerpo o si de plano fue el chicotazo del golpe. Moraleja: los cascos salvan vidas.

Lo divertido fue ver la cara de Rodrigo. Salió de la curva a toda velocidad y me vió tirado en el piso panza arriba con la bicicleta a mi lado.

Precisamente iba con él la vez en que me caí en el mismo lugar. Al principio pensó que estaba recreando lo sucedido la vez anterior. Tardó en comprender que me había vuelto a caer. El no lo podía creer.

Afortunadamente a mi bici no le pasó nada, así que continuamos nuestra excursión. El camino que seguimos repentinamente se conviertió en sendero, un sendero dificilísimo para andar en bici por lo que la mayor parte del tiempo fuimos empujando nuestras bicicletas.

En el suelo había impresas huellas de llantas de bicicleta. Esas huellasindicaban que alguien había hecho ese mismo recorrido pero montado en su bici. Waw, esos son hombres y no pedazos.

Seguimos ascendiendo para ver encontrábamos un camino más sencillo para regresar. Caminamos por unos treinta minutos y nada... las huellas de llantas de bicicleta desaparecieron. Yo estaba casi seguro de que teníamos que encontrar algo al final del camino: un albergue, un puesto de quesadillas, la carretera Picacho-Ajusco.

Las bromas aparecieron: "en realidad este es un atajo para llegar a Chalma" o "al final vamos a encontrar una bicicleta oxidada y el esqueleto de un cabrón que pensó que por aquí se llegaba a algún lado"

Eso si, el paisaje era impresionante. Estabamos junto a una cañada, con muchos salientes rocosos y un riachuelo al fondo de la cañada. El riachuelo sonaba impresionante, majestuoso, como si estuviéramos al lado de un río caudaloso.

Finalmente decidimos regresar por donde venimos. Subimos hasta las canoas, para compensar los casi 50 minutos que estuvimos caminando empujando las bicicletas.

En las canoas ya construyeron un camino mucho mejor rumbo a la virgen, ¿hasta dónde llegará?.

Nos fuimos echando carreras de las canoas a la desviación, un camino con pura bajada. Me ganó Rodrigo.

Acordamos otra carrera de la desviación a Plan de la Máquina, un camino con una bajada acompañada de una pronunciada subida. Le gané... le hice burla con eso de que hay que tener una mentalidad ganadora para triunfar, con la teoría del del golpe sicológico de verse derrotado cuando la victoria estaba aparentemente en la bolsa y con lo de que hay gente que nace para ganar y hay gente que nace para perder.

Finalmente decidimos echarnos una última carrera: de Plan de la Máquina a la Guinda, un recorrido casi plano . Le gané nuevamente abrumadoramente. Pero hizo trampa pues cuando yo estaba relajando los músculos y estabilizando mi respiración y ritmo cardiaco él fijó una meta distinta a donde él llegó primero.

En la Guinda estuvimos esperando al Pele... no nos alcanzó. Lo tuvimos que ir a buscar y lo encontramos hasta las Truchas. Pobre Pele seguro se sintió perdido y le entró la tristeza y la desesperación. Nos regresamos a la salida al ritmo del Pele, despacito.

Pensé regalarle una quesadilla a la perrita blanca que nos acompañó, por acompañarnos todo el camino y aguantarnos el paso. Pero desapareció en la Guinda y no la volvimos a ver, quizás acompañó a otros ciclistas.

Acabamos nuestra sesión comiéndonos unas ricas quesadillas del Ajusco... les recomiendo prueben la de queso con chorizo.

Sitios de interés:

La ciclopista rural de Tlalpan

La ciclopista Ejército Nacional Chimilli

La red de ciclovías de la Ciudad de México

El ciclotón de la Ciudad de México

El Parque San Nicolás Totolapan

Tiendas de bicicletas en la calle de San Pablo

A Marcelo Ebrard Casaubón le vale m*dre la ciclopista.


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